Porque ayudan al sistema operativo y a las aplicaciones a identificar qué tipo de archivo están manejando. 

La extensión suele indicar el formato y permite asociarlo con un programa adecuado para abrirlo. 

Pero cambiar el nombre de archivo.jpg a archivo.pdf no lo convierte mágicamente en PDF. 

El contenido interno sigue siendo el mismo. 

Por eso las extensiones son una pista importante, pero el formato real está dentro del archivo.

Puede ser un garabato de texto

Fuente: patobug